El término phishing viene de la palabra en inglés “fishing” (pesca) haciendo alusión al acto de pescar usuarios mediante señuelos cada vez más sofisticados y de este modo obtener información financiera y contraseñas. Quien lo practica es conocido con el nombre de phisher. También se dice que el término “phishing” es la contracción de “password harvesting fishing” (cosecha y pesca de contraseñas), aunque esto probablemente es un acrónimo retroactivo.
El “Phishing” es un tipo de engaño que consiste en imitar mensajes de correo electrónico y suplantar páginas de empresas conocidas, a fin de hacer que el destinatario de este fraude revele números de cuenta, contraseñas, PINs de tarjetas de débito y crédito y otros datos confidenciales.
Los más comunes tratan de convencer al usuario para que introduzca sus datos de acceso en la ’supuesta’ página de su banco, argumentando que necesitan confirmación de sus datos o utilizando cualquier otra treta. Llevan un enlace que apunta a la página falsificada en vez de a la real.
Los primeros plagios que se dieron a conocer eran fácilmente identificables porque los mensajes de correo electrónico que eran enviados presentaban faltas de ortografía, una gramática deficiente, extrañas URLs y un diseño descuidado.
Hoy en día, los sitios web y mensajes falsificados a menudo no pueden distinguirse de sus legítimos homólogos.
Lavado de dinero del phishing
Se está tendiendo actualmente a la captación de personas por medio de e-mails, chats, irc, y otros medios, donde empresas ficticias ofrecen trabajo a las mismas, instándolas a ejercer desde su propia casa y ofreciendo amplios beneficios. Todas aquellas personas que aceptan se convierten automáticamente en víctimas que incurren en un grave delito bajo su ignorancia: el blanqueo de dinero obtenido a través del acto fraudulento de phishing.
Para que una persona pueda darse de alta con esta clase de empresas debe rellenar un formulario en el cual se indicarán entre otros datos, la cuenta bancaria. Esto tiene la finalidad de ingresar en la cuenta del trabajador-víctima el dinero procedente de las estafas bancarias realizadas por el método de phishing. Una vez contratado la víctima se convierte automáticamente en lo que se conoce vulgarmente como mulero.
Con cada acto fraudulento de phishing la víctima recibe el cuantioso ingreso en su cuenta bancaria y es avisado por parte de la empresa del mismo. Una vez hecho este ingreso la víctima se quedará un porcentaje del dinero total, pudiendo rondar el 10%-20%, como comisión de trabajo y el resto lo reenviará a través de sistemas de envío de dinero a cuentas indicadas por la seudo-empresa.
Dado el desconocimiento de la víctima (muchas veces motivado por la necesidad económica) esta se ve involucrada en un acto de estafa importante, pudiéndose ver requerido por la justicia, previa denuncia de los bancos.
Fases
· En la primera fase, la red de estafadores se nutre de usuarios de chat, foros o correos electrónicos, a través de mensajes de ofertas de empleo con una gran rentabilidad o disposición de dinero (SCAM). En el caso de que caigan en la trampa, los presuntos intermediarios de la estafa, deben rellenar determinados campos, tales como: Datos personales y número de cuenta bancaria.
· Se comete el phishing, ya sea el envió global de millones de correos electrónicos, bajo la apariencia de entidades bancarias, solicitando las claves de la cuenta bancaria (PHISHING) o con ataques específicos.
· El tercer paso consiste en que los estafadores comienzan a retirar sumas importantes de dinero, las cuales son transmitidas a las cuentas de los intermediarios (muleros).
· Los intermediarios realizan el traspaso a las cuentas de los estafadores, llevándose éstos las cantidades de dinero y aquellos -intermediarios- el porcentaje de la comisión.